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¡Quien lo vive es quien lo goza!

¿Qué pasa cuando llegan cosas a tu vida inesperadas? En el ámbito deportivo, por los entrenamientos de alto rendimiento, siempre estamos expuestos a sobrecargas musculares, torceduras de tobillos, caídas y cosas de este estilo. Hay cosas normales que pasan; pero, ¿qué pasa cuando acontecen sucesos que sobrepasa lo normal? Normal en el fútbol son cosas como: sobreentrenamiento o una carga muscular, esguinces grado 1, dolores en los pies, y una que otra caída, por planchas o barridas que nos dejan heridas en la piel. Pero cuando suceden, roturas, fracturas, ya son cosas que sobrepasan nuestro entendimiento especialmente del dolor. Es muy difícil entenderlo, por que sino se vive o no pasas por eso nunca va a ser lo mismo que verlo. Es decir, ¿cómo vas a saber que es ser un guerrero? si nunca has peleado una batalla. ¿Cómo vas a saber qué es superar una lesión si nunca te has lesionado para poder recuperarte y superarla? A lo que me refiero, y no quiero que te pasen cosas como esta, es que estoy convencido de que en medio de estas situaciones el ser humano, por medio de la disciplina y fe, obtiene internamente capacidades que cada vez te va haciendo una persona con un enorme carácter. Por haber vivido no sólo una, sino dos y varias entradas a quirófanos y anterior a todo esto, diferentes tratamientos por otras lesiones, te digo que lo que se te pasa por esos momentos difíciles son esta clase de preguntas:

¿Porque no disfruté más tiempo con mis compañeros?
¿Por qué ese día no quise entrenar? Cuánto quisiera hacerlo ahora.
¿Por qué había días en los que me quedaba dormido todo el día cuando podía disfrutar de una corrida  para tomar aire?
¿Por qué no aproveché momentos más en familia o con amigos externos a mi profesión?

Son tantas cosas que se pasan pero que sólo resumen en: cosas que pudiste y no hiciste por diferentes situaciones.

 

Quiero que aproveches los momentos al máximo y que no pasen situaciones para que luego te hagas este tipo de preguntas que te causen dolor. Yo pude vivirlas, superarlas, y volver a disfrutar, no me quedé con las manos vacías; gracias a todo esto pude aprender y fortalecer mi carácter, pero sin haberlas vividos, si te juntas con personas que si han pasado con situaciones similares, te aseguro que si de corazón quieres aprender, lo harás.

La disciplina es fundamental en esto. Feliz Domingo.

/NN
/DS

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